miércoles, 18 de octubre de 2006

Uno lee porque le pasa algo



El escritor Juan José Millás acaba de presentar su nueva novela, Laura y Julio. Estoy deseando leerla porque Juanjo siempre me ha parecido especial y al terminar de leer sus obras siempre se te queda ese regusto como de querer más. Son novelas que enganchan, pero no enganchan al libro como tal, sino a la literatura en general. Son novelas que invitan a seguir descubriendo otros mundos y, a los que tenemos cierta propensión a escribir, invitan también a lanzarse en pos de la aventura de crear.

En la presentación de su novela, Millás dijo una de las frases que más hondo me han llegado en los últimos tiempos:

"Uno lee porque le pasa algo. Igual que te tomas un medicamento cuando te pasa algo físico, así comienzas a leer cuando te pasa algo menos físico".
Nunca me había parado a pensar en eso, pero en aquel momento, y ahora más aún, pienso que uno se toma un libro como el que recurre a las pastillas para dormir: con el objetivo de curarse de algo.

De lo que uno se cura al leer es, sin duda, del tedio, del aburrimiento, pero sobre todo de la incomprensión del mundo que nos rodea. Uno empieza a leer novelas porque nada ni nadie te ha explicado las cosas que de verdad importan en la vida.

Yo comencé a leer porque preguntaba demasiado y no siempre me respondían, porque soñaba despierto y tenía pesadillas de noche, porque me resfriaba más que nadie, porque tenía asma, porque me superaba la estupidez de los que me rodeaban, porque era un niño precoz, porque me dolía serlo, porque me sentía especial (como Millás).

Empecé a leer porque no entendía a los adultos pero tampoco a los niños.

Empecé a leer porque el aroma de un libro nuevo era la mejor medicina; porque el delicioso perfume de la tinta recién impresa en hojas aún sin desvirgar suponía un antídoto perfecto contra la estúpida realidad.

"Y uno escribe por lo mismo: porque le pasa algo", dijo también Millás. Y es cierto. Cuando uno ha descubierto cosas que nadie más ha encontrado gracias a la lectura, decide descubrirse a sí mismo a través de una actividad que es más onanista que una masturbación y más esclarecedora que cualquier religión.

Leer es una medicina.

Escribir es toda una terapia.

25 comentarios:

Bosco dijo...

No sé muy bien por qué se empieza a leer. No sé tampoco si realmente sirve de terapia. Es cierto que hay veces que sirve para olvidarte de todo. Pero pa mi que no es tal vía de escape. Al menos a estas alturas de la vida. Igual cuando uno era un niño...

SisterBoy dijo...

Yo tampoco leo como via de escape ni considero la lectura una medicina, yo creo en la lectura como en un placer y leo por el simple placer de leer, ni siquiera me preocupa el hecho de que sea algo util.

En cambio escribir es otra cosa, durante muchos años el hecho de escribir cosas (lo que fuera) sí que me servia de terapia, incluso cuando ninguna otra persona aparte de mi iba a leer esas cosas que escribia. Por ejemplo escribir en mi blog si que lo considero como algo medicinal.:)

Odysseus the Ithacan dijo...

Escribir es terapia y leer es reflexión, luego también es terapia. Lo que pasa es que se activan distintos sentimientos. Al final de El Club Dumas, por boca del personaje de Balcan, Perez Reverte hace una interesante disertación sobre el acto de leer y la inocencia con la que nos aproximamos al libro, que él (Balcan/Perez Reverte) considera inocente.

Yo mismo escribo, y unas veces lo uso como terapia, cuando escribo sobre mis cosas, para mí o para que quien yo elija las comparta, y otras para construir una historia o un alegato. E incluso eso, creo, es distinto.

Pero es cierto. Lees porque te pasa algo, si no estarías haciendo lo que hace la gente que no le pasa nada ...

Sr_Skyzos dijo...

Yo dejé de escribir hace tres reencarnaciones. Lo que sí soy es lector ávido y he de reconocer que sí que elijo los libros por "algo", intentando alternar lecturas de carácter introspectivo con otras simplemente de evasión.

Adri dijo...

Yo creo que leer, en la mayoría de los casos, es como hacer un viaje.

Puede ser un viaje a un país que se encuentra lejos, lejísimos con costumbres totalmente distintas a las de tu país de origen. O un viaje cerca, cerquita que te permite observar detalles que en tu ciudad no puedes ver, porque estás tan habituado a encontrarte con ellos que pasan desapercibidos.

Lo bueno es que incluso puedes hacer viajes hacia el pasado y hacia el futuro. E incluso a lugares imaginarios, o muy reales. O a mundos interiores.

Y como cualquier viaje es una experiencia enriquecedora, que no sólo te permite conocer lugares, tiempos y gentes distintos, sino ahondar un poco más en ese gran enigma que es uno mismo (tus reacciones, tus pensamientos, tus sensaciones,...), porque uno de los aspectos más importantes de leer un libro es que hace que te plantees ciertos dilemas que de otra forma no harías (por desconocimiento, básicamente).

Un saludo a todos los amantes de la lectura.

La ratona dijo...

Me ha sorprendido leer este post porque me he sentido identificada con muchas de las cosas que cuentas. Yo también he sido una niña "precoz" y me refugiaba en los libros del aburrimiento de las clases y de las tonterías de los niños.
Abrir un libro recién comprado y por estrenar es uno de los mayores placeres que conozco. Pasar una tarde lluviosa como esta delante de la ventana leyendo, es simplemente un plan perfecto.
Me encanta J.José Millás, tiene una forma de escribir muy especial, te recomiendo si no lo has leído "El orden alfabético", una paranoia estupenda con las palabras como protagonistas.

Saludos

Abad_de_Carfax dijo...

Bueno yo creo que hasta a los que pasan la tarde viendo 'A tu lado' les pasa algo. Sólo es que cada persona necesita estímulos diferentes para iniciar su propio viaje interior.

Zar Polosco dijo...

Yo leo porque me divierte leer. Y escribo porque me divierte escribir.

Mari dijo...

cuando leo literatura probablemente sea por terapia. Cuando leo ensayo por enferma...
Pero me gusta cómo cuentas las cosas...
besitos sendos

NaT dijo...

Leo porque me gusta leer y no entiendo que a mi sobrino no le guste. Escribo porque a veces es la manera más sencilla de deshacerse de los dolores que nos reconcomen por dentro… en vez de matar escribo, en vez de odiar leo.
Un libro nuevo por descubrir o uno viejo en el que miles de manos se han podido posar. Los libros pueden contarnos su vida interior y su vida exterior; sólo hay que saber como leer sus señales, sus páginas dobladas, sus cubiertas arañadas, esa flor abandonada en su interior o esa hoja cuadriculada con algún dibujo o frase sacada de dentro..
Un libro en un viaje al interior no sólo de quien lo escribe, también de quienes protagonizan la historia, también de ti que lo acunas entre tus brazos.
Y sí, a mi me pasa algo por leer… ¡¡¡que un día me va a pillar un coche!!!
Saludos desatados!!!

Cinephilus dijo...

En mi caso, la lectura es un acto de puro hedonismo emocional. Leo porque me emociona, porque me abre mundos, porque me permite bucear en identidades y recodos de mí mismo.
Y escribo, en realidad, porque necesito expresar lo que soy incapaz de verbalizar sin ayuda de signos de puntuación y recursos literarios con los que dibujar emociones. En mi caso, eso sí, hago trampa, porque no solo uso la palabra, sino también el verbo y el cuerpo de los actores de mis obras de teatro, que son, en definitiva, quienes portan mi texto al lector/espectador de cada función.
De todos modos, tanto si se lee como fuente de placer o como terapia, lo importante no es tanto qué nos lleva a los libros, sino el hecho de llegar a ellos.
Interesantísimo tu blog. Súmame entre tus fans ;-)
Besos a bocados, claro

Gunillo dijo...

Hola, bienhallado en tu blog.
Mi bálsamo más que los libros(como le eches un vistazo a mi perfil, te darás cuenta) es la escritura... Desde bien pequeño me gustó el tema de expresar mis ideas en papel.
Leer, leo, no te vayas a creer, pero libros no. Más bien textos divulgativos.

Sra. Amparo dijo...

Lo leer (no leo tanto como quisiera), siempre lo hecho por evadirme, por entretenerme, meterme en la historia y olvidarme de lo que hay alrededor. Sin embargo, lo de escrbir, durante muchos años era porque realmente era terapia, si se le quiere llamar así. En mi adolescencia, escribía una especie de diario, escribía sobre sentimientos y cosas que me pasaban, cosas que veía en mis amigos, cosas o sentmientos que echaba de menos... y también escribía cartas a muchos amigos, todas las semanas tenía, al menos, un par. Nos contábamos cómo iba todo. Algunas de cosas más triviales, otras no tanto. Es mi "tesoro" de la adolescencia.
Ahora, sin embargo, escribo normalmente en mi blog, para divertirme, no pretendo contar mi vida personal y mis problemas salvo muy contadas excepciones, porque escribir sobre cosas sin importancia, pero que nos pueden hacer reir, sirven para despejarse del trabajo y de las preocupaciones.

pepeniebla dijo...

Ya sólo leo manuales. Pero mi psicoanalista se ha empeñado en camuflarme la literatura bajo portadas atractivas, como: "El Nuevo Servo-Croata Sin Esfuerzo", o: "Fabrique un dinosaurio con sus propias manos"...
Y ahora no sé qué pensar. Me ha picado un gusanillo realmente malsano y poético.
Eso sí, cuando pille a mi psicoanalista le voy a hacer tragar una sopa de letras, sin respirar ni nada.

3'14 dijo...

¿Si lees el prospecto de un medicamento se puede considerar sobredosis entonces?
Chistes a parte, sí, era un amago por parecer graciosa... ehem... La verdad es que yo no leo, sólo escribo, y tampoco se podría ni considerar "escritura", lo mío sería plasmar a través de símbolos, en este caso uso las letras, para comunicar lo que hablado no puedo. De los blogs sólo miro las fotos. desde aquí reivinidico imágenes en el blog de Zar Polosco, que estoy harta de entrar para ver siempre a esa especie de caricatura que tiene colgada :P
Que empiezo a agotar mi imaginación al intentar buscar similitudes reales a las diferentes letras (a parte de una serpiente y doble curva peligrosa, a la ese ya no se que más atribuirle..)
Pero a lo que vamos, ¿Realmente nadie puede pensar que hay quienes leen simplemente porque realmente no les pasa nada?
¿Todo eso de viajar, explorar nuevos mundos, ansias de voraz adquisición de conocimiento... no puede estar relacionado en el fondo porque nuestras vidas estén vacías? Es por llevar un poco la contraria a todo lo que aquí se ha escrito. También comparto vuestras opiniones, pero haber, hay de todo en el mundo. Y si en parte leemos por aburrimiento, o por eufemismo, divertimento... en parte es también por eso. Porque no nos pasa nada.
Y escribir... uff... al hacer la lista de la compra ya estamos escribiendo, pero no creo que JJ Millás se refiera a ese tipo de "litratura". Y lamentablemente, no todos estamos capacitados para "escribir", pero por intentarlo... Lo que realmente importa es lo que sacamos de todo ello, porque objetivos tanto para leer como para escribir, sí tenemos. Y si los cubrimos ya podemos darnos por satisfechos.
Ah! que grande es Juan José Millás :)

PIlar M Clares dijo...

Me encanta Juan José Millás, me encantan sus pies de foto de verano en El País, sus crónicas y entrevistas. También leí los "Articuentos", qué buen nombre y qué bien resume su periodismo literario.
Un saludo literoperiodístico

Reality Bit dijo...

Veo que cada uno lee y escribe por un motivo diferente, pero casi todos esos motivos, aunque lo neguéis, se pueden simplificar en ése: se lee porque te pasa algo. El que dice que lee porque se aburre, el que lee para viajar, el que lee porque no le pasa nada... Bueno, si no te pasa nada, es que te pasa algo gordo, no? En definitiva, hasta Zar Polosco lee y escribe porque le pasa algo!

Luz-ecita dijo...

Yo leo, y leo porque creo que es necesario, es una comunicación tan íntima, del autor al lector, que para comprenderla mejor es preciso realizarla. Ah!! y cada vez es diferente, autor diferente, experiencia diferente. Me gustaría que me pasara algo, algo para empezar a escribir, pero todavía no ha pasado, tengo paciencia. Me encanta yu blog. Hasta prontito bocadito. Saludos

Sr_Skyzos dijo...

La ostia, para llevar el blog abierto tan poco, ya tienes una cohorte de lectores y comentaristas...

Reitero, muy bueno el blog.

MM dijo...

Pos yo creo ke es muy superior el Millás columnista ke el Millás novelista. Y también creo ke me gusta muuucho más cuando lo leo ke cuando lo escucho. Su tono me pone pelíiiin nervioso.

Laura dijo...

Genial leer, genial escribir también. Son formas de liberarse. Y liberarse es importante para crecer. Una buena idea, qz lo lea. 1 voto también para el Millas columnista.

Cristina Crisol dijo...

Yo sólo he conocido una persona en mi vida que me respondió a la pregunta ¿qué te gusta leer...?
No, yo no leo.

Nunca me he planteado por qué leo, porque es una necesidad vital. De medicina nada, es sóloplaces, como tantísimas otras cosas que no voy a enumerar.

... y la terapia que sea de grupo, siempre.

Slim dijo...

yo leo por placer, y tambien para aprender. pero sobre todo por placer. seguro que todos vosotros habeis sentido alguna vez emocion y risa y tristeza y todo sin quimica ni agentes externos. solo leyendo. es de lo mejor que hay.

Empiezo a entender dijo...

......o porque no le pasa nada.....No sé si estoy de acuerdo. No sé qué es que te "pasen cosas" o que "no te pase nada" me tendría que poner a identificar bien eso. Te puede "pasar de todo" y que no te pase nada y a la inversa...no sé, no sé....

olga dijo...

Concuerdo totalmente en la admiración por Millás. Muy recomendable: la obra de teatro basada en sus columnas que están haciendo en el Teatro de Madrid. Se llama "El ladrón de columnas"