martes, 9 de diciembre de 2008

Presentación de "Tu otra mitad"

"Él se llama Jorge. Su alma gemela, Rafa, pero cuando esta historia comienza, está a punto de descubrir que en realidad quiere ser Judith".

Aprovechando el buen tiempo y que estamos a principios de mes (y la gente ya ha cobrado, pero se ha gastado la paga de Navidad en los regalos), este jueves se presenta mi novela Tu otra mitad. Para quien desconozca de qué va, les remito a un resumen más o menos preciso:

"Él se llama Jorge. Su otra mitad, Rafa. Jorge es un rudo mecánico de taller, un hombre sencillo y humilde, que busca su lugar en el mundo. Rafa es un estudiante de, veterinaria, un chaval extremadamente bello, engreído y sumiso que pisotea a todos en su camino. Son el día y la noche, caracteres contrapuestos y personalidades enfrentadas. Sin embargo, una serie de casualidades pondrá a uno en brazos del otro. Ambos descubrirán que, por debajo de sus pieles, tan dispares, se esconde un cúmulo de sentimientos que acabará por unir irrevocablemente sus destinos. Pero, ¿quién dice que amar sea fácil? ¿Quién puede estar seguro de los sentimientos del otro?"

Quien haya leído la frase que abre este post, que aparece en la página 19 del libro, sabrá cuáles son esas dificultades con las que deben luchar. Lo demás puedes descubrirlo en la novela.

Pero me gustaría que quien no se ha leído el libro y se sienta mínimamente interesado por la historia, dedique diez minutos de su tiempo a leer el primer capítulo. Puede hacerlo pinchando aquí, y quizás le invite a leer la novela completa; o quizás le convenza de que es una completa estupidez. En cualquier caso, le ayudará a decidirse.

La cita es este jueves, 11 de diciembre, en el Lola Bar, en la calle Reina, 25 (metro Gran Vía) a las 19.30 horas. Espero la presencia de Carla Antonelli, que ha aceptado amablemente compartir mesa conmigo durante el acto. Por cierto, en la primera parte de la presentación, charlaré con el autor (escribe bajo seudónimo) de Hollywood life, publicada también por Odisea Editorial.

Presentación de Tu otra mitad
Jueves 11 de diciembre, 19,30 horas.
Lola Bar, calle Reina, 25 (metro Gran Vía).

Lee el primer capítulo de la novela pinchando aquí.

Disponible ya en:



lunes, 24 de noviembre de 2008

Sangre y descuartizamientos

Este fin de semana ha sido bastante macabro. Truculento, diría yo. El sábado, una orgía de sangre en toda regla. El domingo, tuvimos descuartizamiento. Para seguir con el tema: como diría Jack El Destripador, vayamos por partes.

Había oído muy buenas críticas del musical Sweeney Todd, que está en el teatro Español hasta principios de año. La música de Sondheim es estupenda, una de las más hermosas partituras de los últimos tiempos. El argumento, además, es divertido y mordaz. Un barbero desterrado de Londres vuelve años después para vengarse, y conoce a Mrs. Lovett, encargada de una tienda de pastelillos de carne, que le ofrece asilo y un futuro juntos. Él buscará al juez que le arrebató a su mujer y su hija con el objetivo de hacerle un afeitado "muy apurado". Ella encontrará un perfecto destino a los cadáveres que el barbero deje en el camino. La carne picada está tan cara en estos tiempos de crisis...


La película de Tim Burton resucitó el musical para los que amamos este tipo de dramaturgia. Mario Gas, director del Teatro Español, también resucitó el montaje original, de 1995, para ponerlo sobre las tablas otra vez. Mi amor complementario y yo vimos la peli hace una semana y nos pareció muy entretenida. Fuimos el sábado al teatro con la impresión de que es inevitable que haya ciertas cosas que son más espectaculares en el cine que en el escenario. No sabíamos lo equivocados que estábamos.

El presupuesto supongo que no será el de grandes musicales de la Gran Vía, pero la imaginación a veces suple la falta de medios. No obstante, la escenografía es muy funcional y precisa, los decorados son perfectos y el movimiento escénico, milimetrado. Se ha conseguido ese ambiente feísta que desagrada a la vista y que ofrece la sensación de descuido, algo que parece sencillísimo y que, sin embargo, imagino que será complejo de transmitir. Los actores/cantantes están estupendos, del primero al último, con especial atención a Vicky Peña, ese animal teatral del que estamos perdidamente enamorados desde Homebody/Kabul. Sin duda, es la mejor Mrs. Lovett que pueda imaginarse. Esa mezcla de ternura y brutalidad le va como anillo al dedo.

Y claro, tuvimos que reconocer que la peli de Burton es un entretenimiento. Pero que el montaje de Mario Gas para Sweeney Todd es simplemente ARTE. Con mayúsculas. Con un añadido: en la peli se ve sangre a borbotones. En el musical, no sólo se ve, se siente, se huele, casi puede tocarse y manchar nuestra ropa, es un personaje más, quizás el más fundamental.


Con el humor negro que nos caracteriza, mi amor complementario y yo estuvimos bromeando luego sobre la posibilidad de abrir una peluquería en el barrio, y aprovechar el tirón (nunca mejor dicho) para montar también un establecimiento de kebab. ¿Porque alguien sabe lo que es de verdad esa barra grasienta de carne? Por modernizar la idea, más que nada. Pero desistimos al darnos cuenta de que ya nadie va a afeitarse a la barbería; la culpa la tienen las cuchillas desechables, que han puesto al alcance de todos las excelencias de un rasurado perfecto.

Por cierto, Montxo Armendáriz estuvo viendo la obra delante de nosotros, y Adriana Ozores unas butacas a la derecha. Por la gorra, imagino. Pero vamos, que merece la pena gastarse 25 euros. Hay quien se gasta 60 en ver High School Musical, y os puedo asegurar que Sweeney ofrece algo más de chicha, y no sólo de la picada...


DOMINGO ¿DE RELAX?

Después de la orgía roja, aceptamos de buen grado la invitación de nuestra amiga María para ir el domingo por la tarde a ver una obra infantil al Ateneo Primero de Mayo. Hace más de 10 años ella tradujo del neerlandés el cuento Juul, ¿qué te ha pasado? (del autor Gregie de Maeyer), y un grupo de teatro decidió llevarlo a escena.


Nosotros pensamos que una obra infantil nos serviría de desintoxicación de la violencia que se vive en Sweeney. Sin embargo, antes de entrar en el auditorio, María nos descubrió la verdad: el protagonista es un niño de madera que se va mutilando partes del cuerpo empujado por la crueldad de los otros niños; al final, la ayuda de alguien solidario le salva. Es decir, un autodescuartizamiento con todas las letras, que son muchas.

La compañía Ultramarinos de Lucas ha construido un gigantesco muñeco de madera de dos metros y pico, a semejanza del que creó Koen Vanmechelen para ilustrar el libro. No es lo mismo ver cómo se desarma un muñeco de madera, pero la metáfora está clara: si uno hace caso de los demás, es posible que nunca seamos como les gustaría que fuéramos; a lo mejor la solución está en ser como somos y que los demás nos quieran o nos odien por lo que somos.


No sé si los niños entendieron el mensaje o se quedaron con la burla de ver cómo un niño se arranca las orejas o mete la lengua en el enchufe. Lo que me quedó claro es que hay un teatro infantil que no es estúpido ni ñoño, sino que aboga por la educación moral en unos valores universales. Que hace pensar al pequeño, pero también, y quizás más importante, a los padres. Y que ese teatro infantil puede venir de Guadalajara, ¡coño!


NOTA: Tiene mérito la figura del Tangram porque soy bastante impaciente en este tipo de juegos. Pero ayer me recordó tanto a ese muñeco que pierde hasta la cabeza...

jueves, 13 de noviembre de 2008

Lo que me gusta que me regalen los oídos

Para una vez que hablan de mí en los medios, aunque sea bien...

Pero bueno, esto casi no cuenta, Luis es amigo y trabaja esporádicamente para mi editorial, así que es imparcial por partida doble...


odisea_132_parte3
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miércoles, 5 de noviembre de 2008

La caída de los Tres Mosqueteros

Pues sí, los Tres Mosqueteros por fin se han hecho a un lado... Ésa es la verdadera noticia.




(Pasar el puntero por los personajes para conocer sus verdaderos nombres, cliquear para descubrir sus miserables finales como presidentes de naciones).

Lo siento, Coxis, no he podido evitar sentirme inspirado por tu último post...

jueves, 30 de octubre de 2008

Egoísmo

JUMBO
(747)
María-Marie: ¿es raro o es perfectamente lógico que, vistos desde arriba, los aviones -esa máquina que los hombres utilizan para ascender a los cielos- tengan la forma de una cruz?


Creo que Mantra, la mejor novela de Rodrigo Fresán, está sobrevalorada. Es buenísima si se la compara con sus otras novelas, pero no es sobresaliente, ni siquiera es sorprendente. Lo que hace él ya lo inventaron otros, que lo hicieron mejor. Se trata de describir una ciudad, el DF en este caso, a través de pinceladas de narrativa, a veces contando una historia, otras simplemente meditando sobre la realidad.

Sin embargo, tiene párrafos muy acertados, sobresalientes, en un conjunto más bien regular. El titulado JUMBO (747) me parece de los más interesantes, porque en una sola frase (en la que hay una incorrección de sintaxis por falta de concordancia, todo sea dicho de paso) consigue expresar una idea que podría haber desarrollado en 20 páginas. Pero lo deja ahí, para que el lector piense. Y eso me parece magnífico, es uno de esos recursos que a uno le gustaría saber utilizar de una manera tan limpia y efectiva.

Me ha recordado incluso las Gregerías de Ramón Gómez de la Serna, esas sentencias breves y divertidas que encierran una crítica social que pocos supieron ver en su momento.

En cualquier caso, lo difícil es que esas frases lapidarias, nunca mejor dicho, tengan una correlación con el resto del texto, que no suenen como algo escrito hace mucho tiempo y que el autor no puede evitar insertar en la novela, pareciendo un botón rojo entre cientos de otros negros. Rodrigo Fresán no lo consigue. Ramón Gómez de la Serna las escribía sueltas, como piedras preciosas que nunca encuentran la pieza global en la que engastarse.

Y eso me hace sentir bien, aunque sea un poco egoísta por mi parte.

domingo, 19 de octubre de 2008

Con dos pelotas

Dice mi profesor de Diseño Web y Multimedia que Flash, ese programa magnífico con el que pueden construirse películas completas al estilo de South Park, no tiene secretos, y que cuando uno aprende a mover una pelota alrededor de otra y el resultado es más o menos atractivo, ya puede hacer cualquier cosa que se proponga, sólo necesita tiempo.

Bien, ahí está mi pelota. Ahora me hace falta tiempo...



Nota: Esto no es lo último que he aprendido, lo último es un barco al que disparas y se hunde, o también una jugada de billar de bolas chocando y eso... En fin, tonterías variadas que uno no sabe si utilizará nunca jamás...

jueves, 11 de septiembre de 2008

Estamos en construcción...

... en construcción de mí mismo, digo. Estoy haciendo un curso y no tengo tiempo ni de respirar. Para que se queden tranquilos los que preguntan que dónde me meto.

martes, 19 de agosto de 2008

Verano de cine, cine de verano

Me sorprende que de todas las referencias que he leído en blogs amigos sobre la película Mamma mía!, ninguna (al menos que recuerde) habla del parecido físico entre Julie Walters, que interpreta a Rosie, una de las Dynamos, y Paula Sebastián, que hizo el mismo papel, pero en el musical de Madrid.

Julie Walters y Paula Sebastián. ¿Son la misma persona?


Puede ser que sea un poco obsesión mía, pero he llegado a creer que los productores de la peli vieron el musical del teatro Lope de Vega y decidieron buscar a alguien similar a Paula. Es más, hubo un momento en el que sospeché que Julie Walters es en realidad un nombre artístico para Hollywood, y que ambas actrices son la misma persona. A veces sufro alucinaciones de este tipo.

Luego ya vi que Julie Walters es una artista con solera, y que fue la inolvidable profesora de ballet de Billy Elliot, esa película que a muchos nos recordó a nuestra ambigua infancia. Me he llevado una decepción, la verdad, creía que había descubierto uno de esos secretos cinematográficos que te hacen famoso. No es que sea fan de Paula Sebastián, pero era de lo mejor del elenco, y eso que había bastante calidad. El musical está ahora en Barcelona, pero el papel de Rosie lo hace otra actriz.

Mamma mia! está bien, es un atractivo divertimento veraniego, fresquito y desenfadado. Vamos, que te lo pasas bien y piensas poco, que es de lo que se trata. A mí personalmente me sirvió más que nada para rememorar las sensaciones que viví en las tres ocasiones en las que mi amor complementario y yo fuimos a ver el musical. Como diría él, "lo nuestro ya es vicio". Antes de aquello, yo no conocía prácticamente nada del cuarteto ABBA, y mi ignorancia me hacía rechazar todo lo que olía a ellos. La obra me enseñó a apreciar lo que hasta el momento había minusvalorado por desconocimiento. Me enamoré de los suecos, vamos. Un poco tarde, pero a Muriel le pasaba un poco lo mismo, ¿no?

Por eso, cuando escuché a Meryl Streep cantar Va todo al ganador, sentí una nostalgia inmensa al recordar la misma canción en la voz de Nina, que es malísima actriz pero una muy buena intérprete de musicales. La primera vez que fuimos a verlo, lloró, y nosotros casi también con ella. Nos puso la carne de pollo antes de asar. La película nos gustó mucho, pero nos gustó mucho más el musical, somos así de teatreros.




Será también porque en el teatro acabábamos en pie, bailando y cantando al rimo de Dancing queen, y en la sala de cine nos cortamos un poco y nos contentamos con mover levemente las piernas a derecha e izquierda, siguiendo el compás de la música. Lo que sí es cierto es que parece que los actores lo pasaron de fábula grabando la película. Y se nota, sobre todo en ciertas escenas, como esta ida de olla protagonizada por Meryl Streep (Dona), muy en plan Sonrisas y lágrimas...




Y más cine...

- Desayuno en Plutón. Mi obsesión (según las malas lenguas) por la disforia de género me hizo seguir los consejos de algunos bloggers que me recomendaron esta peli. Una verdadera joyita. La historia de una gatita que nació gaturro es un alegato contra la intolerancia y, sobre todo, a favor de la libertad. La libertad de expresión, por encima de todas las cosas. Y el prota, Cillian Murphy (el de 28 días después), cuenta con una belleza perturbadora, como de elfo caído en esta tierra de hobbits. Esos ojos merecen un poema, que seguro que alguien habrá compuesto ya en otro lugar de este planeta. Aquí puede verse a la gatita caracterizada, y al gatito, en plan fiesta de lujo y glamour en Wisteria Lane. Quizás sí estoy obsesionado...

Cillian Ojos de Gato Murphy.


- Azuloscurocasinegro, que se llevó tres Goyas. Otra con un chico guapo, Quim Gutiérrez. Lo más sorprendente de esta cinta es la facilidad con la que se desarrollan escenas paralelas, en las que personajes diferentes en contextos dispares viven situaciones similares, a veces incluso complementarias. Y claro, también me llegó la forma soberbia en la que se describen los sentimientos humanos: la necesidad de cariño, que cada personaje exterioriza de manera diferente. El final me recordó un poco a El Gatopardo: "Es preciso que todo cambie para que todo siga igual", que implica algo mucho más profundo de lo que parece: las grandes transformaciones a veces sólo sirven para que la vida siga su curso, y eso es ya bastante. Por cierto, os dejo una escena genial, la mejor de la cinta...



- Un funeral de muerte, la mejor comedia británica de 2007, dirigida por Frank Oz (el de In & Out, que también marcó una época). Me sorprende que mi amigo Adrián, que es tan exigente, le haya puesto un 9 en filmaffinity. Yo no he sido tan magnánimo, pero reconozco que es muy buena, y que una situación tan truculenta como un entierro puede dar lugar a situaciones disparatadas. Yo he vivido alguna de esas escenas surrealistas en velatorios o funerales, y la verdad es que lo ridículo del momento te hace darte cuenta de lo absurda que es la muerte. Y también de lo estúpido que es darle tanta importancia. Siento decirlo, pero soy de esos a los que les da la risa tonta en el cementerio y hacen el idiota para intentar explicar algo que no tiene explicación.